Desarrollo de las habilidades personales y emprendedoras a través de la ciencia y la astronomía

 

Avalon

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En el Reinado de Avalon existe una rivalidad de antigüedad incalculable, entre la corte del Rey Arturo y los esbirros de Moldred. En este día, nosotros, el pueblo de Avalon, nos adentramos en uno de los muchos campos de batalla que alimentan este enfrentamiento. Siendo elegidos cada uno de nosotros para luchar en uno de los dos bandos. 

La batalla se desarrolla como si de un juego de espías se tratase: no conocíamos el bando de los demás. Aunque entre nuestras filas se encontraba el mago Merlín, conocedor de todos los roles. Pero tenía que moverse con cautela pues si se revelaba ayudando a su bando, los secuaces de Moldred podrían asesinarle, debilitando la protección que ofrece a la corte.

Las batallas comienzan y, con ellas, las intensas negociaciones para proteger tu rol y descubrir el resto. Primero, gana el lado de Moldred. Despues, la corte, Moldred y la corte. En ellas, las negociaciones nos permitieron entrenar la capacidad de liderazgo de algunos y la empatía de todos: era necesario adentrarse en la mente de los demás y sincronizarse para alcanzar la victoria.

Quedaba entonces la última batalla. La tensión, palpable. La concentración, máxima. El resultado, victoria para la corte de Arturo. Entonces, se dio una celebración efímera: Los esbirros de Moldred habían planeado el asesinato de Merlín entre tanta distracción. La perspicacia de estos rebeldes dio fruto, descubrieron al mago, acabaron su misión y derrotaron a La corte. 

- Felipe Paredes, Stars4All

De viaje a la estratosfera

GloboSAMUELUno de los experimentos más sorprendentes y visuales que se realizarán durante el eclipse es una sonda estratosférica, que servirá, entre otras cosas, para intentar detectar rayos cósmicos.

Tal y como nos explicó el exrutero Guillem Rivas en la charla, su experimento consiste en una caja de porexpán ligada a un globo inflado con helio y un paracaídas. La sonda contendrá distintos sensores: un sensor de ionización, un GPS, una cámara de vídeo, un teléfono móvil y un dispositivo para la detección de protones. El teléfono móvil medirá magnitudes como la presión o la temperatura, mientras que el otro dispositivo es capaz de detectar protones de forma experimental, provenientes de rayos cósmicos, identificando sus ondas de sonido.

Está previsto que el globo suba hasta la estratosfera terrestre, que se extiende, aproximadamente, desde los 13 a los 50 kilómetros. Allí, el globo explotará por el exceso de presión del helio. Sin embargo, el paracaídas se desplegará más tarde, ya que a tal altura la fricción es demasiado baja como para provocar el despliegue.

A través de los datos de la NASA, pueden utilizarse modelos para prever donde caerá el globo, pero la señal de GPS confirmará el sitio exacto. Algunos miembros de la expedición han decidido participar en una apuesta, arriesgándose a adivinar la distancia al punto previsto a la que se encontrará el globo.

Hasta ahora hemos explicado el funcionamiento del experimento, realmente interesante, pero ¿por qué no podríamos realizarlo un día o una noche cualquiera? De noche, los vientos solares alteran el campo magnético de la Tierra y esto empuja la mayoría de los rayos cósmicos fuera de la atmósfera. Es por esto por lo que durante el eclipse es el momento ideal, ya que su trayecto está libre de perturbaciones y pueden ser detectados con relativa facilidad.

- Maria Prat, CIMs-Cellex

 

Explosivo, indomable y natural

 DSC9742Después del primer día en Yellowstone, hemos seguido explorando las maravillas que el parque ofrece a sus visitantes, ¡y qué maravillas! Estoy segura de que todos los expedicionarios creemos que estos días han sido impresionantes.

Bajo la lluvia, pudimos admirar las vistas del Gran Cañón de Yellowstone desde los distintos miradores que lo recorren. En ese momento despertó nuestra curiosidad científica y quisimos tratar de descubrir porque el agua de la cascada parecía o era verde en la parte superior. Tras exponer una hipótesis por cabeza y refutando algunas de ellas durante el camino, terminamos por aceptar que el agua debía de ser, curiosamente, de color verde. La visita siguió hasta el lago, que se sitúa en parte de la caldera del supervolcán, donde unas graciosas nutrias nos saludaron con sus alegres sonidos.

El último día en el parque, nos bañamos en unas aguas termales, alternando las corrientes heladas con las de agua hirviendo. Y siguiendo con la temática acuática, llegamos a la zona del Old Faithful, un géiser gigante. Finalmente, nos dirigimos hasta el Grand Teton, donde pasaremos los próximos días.

En definitiva, el Parque Nacional de Yellowstone es un lugar excepcional, siendo la naturaleza, obviamente, su elemento principal. La vitalidad y pureza que se respira cuando se camina por sus senderos nos ha llenado de energía para tomar con fuerza los últimos días que quedan de expedición. Sin ninguna duda, aprovecharemos para compartirlos con nuestros compañeros y empezar a trabajar en los proyectos científicos que se derivan del eclipse.

- María Prat

El día que el Sol y la Luna se alinearon

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Después de meses de montaje y preparación para la correcta retransmisión y visualización del eclipse ha tenido lugar este 21 de Agosto de 2017 en Estados Unidos, por fin ha llegado el gran día. 

 
La noche para todos los expedicionarios fue muy larga y fría. Durante los días previos al eclipse el grupo se fue dividiendo en otros más pequeños para poder observar todas las características del eclipse desde diferentes perspectivas. Un primer grupo, centrado en la astrofotografía, se queda en Smiths Ferry. El grupo más numeroso se dirigió hasta Mackay para empezar a preparar la retransmisión y los diferentes experimentos que se realizarían durante el eclipse. En Arco, el camping donde estamos instalados, se quedó un grupo reducido para poder retransmitir imágenes con otro telescopio. Por último, David fue a Craters of the Moon para poder visualizar y fotografiar las Perlas de Bailey durante todo el eclipse. 
 
Como es muy difícil expilar qué se siente en un eclipse, cada uno de nosotros vamos a explicar nuestra experiencia para poder reflejar la visión personal de cada uno. 
 
Guillem Gaitan: Empecé el día muy temprano, llegamos a Mackay. En el momento en el que la Luna estaba a punto de tapar el Sol la temperatura bajó, se hizo de noche y se vio la corona perfectamente. Finalmente se vieron las perlas de Bailey. Fueron dos minutos muy intensos e impresionantes. 

María Prat: Después de una noche helada, todos estábamos expectantes por el acontecimiento que se iba a producir. El instante llegó y, sin ninguna duda, lo mejor fue el escalofrío que me invadió durante la totalidad: ¡increíble! Y al fin, la Luna siguió su camino.

Mercè Gaitán: Aunque con sueño y mucho frío, a las 7.30 am estábamos saliendo ya dirección Mackay para los últimos preparativos antes del eclipse. Estuvimos toda la parcialidad de un lado a otro ayudando en todo lo que podíamos para que todos los experimentos dieran los mejores resultados, y finalmente llegó el momento de la totalidad. Fueron dos minutos muy cortos pero intensos que pondrían la piel de gallina a cualquiera.

Marta Puig: La noche antes del eclipse algunos nos desplazamos a Mackay para estar preparados desde primera hora de la mañana para ver el eclipse y, en mi caso, ir retransmitiéndolo vía redes sociales. Aunque cada vez éramos más conscientes de lo que iba a pasar (el cielo se oscurecía, la temperatura bajaba...) uno no puede controlar las emociones durante la totalidad. Único, impresionante, una experiencia que no podremos olvidar. 

Adrián Pérez: Sostenía firme el telescopio, siguiendo aquel sol mordisqueado por la Luna que en apenas unos segundos se transformaría en uno de los eventos más asombrosos que jamás habíamos visto. La cuenta atrás comenzó y sabíamos que era el momento, el momento de mirar al cielo y contemplar un suceso que quedaría grabado en nuestras mentes durante el resto de nuestras vidas.
 
Yasmina Rocha: La mañana del día 21 de agosto de 2017 fue muy emocionante, la recordaré toda mi vida. Tras recorrer el pequeño pueblo que se había engalanado para la ocasión y los nervios durante la parcialidad, ayudando a Guillem a volar un globo hasta apenas dos minutos de que comenzara la totalidad, llegó el gran momento. Aunque supiera paso por paso lo que iba a ocurrir, o hubiese visto miles de videos en Youtube, fue sobrecogedor. Me quedé paralizada y mientras la gente gritaba a mi lado yo sólo escuchaba un ruido sordo y lejano, muy lejano. La vida se detuvo y solo eramos el Sol, la Luna y yo, durante dos minutos no existió nada ni nadie más... cuando me di cuenta estaba llorando, fue realmente emocionante. Ahora comprendo a mis compañeros de expedición, cazadores de eclipses, que recorren el mundo en la búsqueda de ese momento de oscuridad en que todo se detiene. De una cosa estoy segura: fue el primero pero no será el último.