Los inolvidables momentos en el Hotspot

Durante las noches en Islandia tuvimos la “mala” suerte de no poder disfrutar de las auroras boreales (la foto de este artículo es de la Ruta de las Estrellas 2013...nos la han prestado..jajaj. El cielo estuvo cubierto todos los días y la fiesta de luces de Groenlandia no pudo continuar. Sin embargo, en la granja había algo que nos consolaba, algo con lo que pasar las noches junto al resto de expedicionarios: el famoso HOTSPOT.

 

¿Hotspot? ¿Qué es eso? Pues eso es el paraíso. Parecido a los jacuzzi pero sin burbujas, el hotspot aprovecha el agua caliente del interior de Islandia para hacer que personas como nosotros puedan contrarrestar el frío. Algunos días el agua estaba más caliente que otros, pero siempre era gratificante poder pasar el tiempo junto a los compañeros, pensando en el frío que pasaríamos cuando salgamos. En mi opinión, el último día fue el más divertido de todos. Conseguimos que Miquel se metiera con nosotros, ya que los otros días había estado liado con los directos. El agua estaba ardiendo y era muy complicado soportarlo al entrar, por lo que intentamos enfriarlo con agua fría procedente de la ducha.

Cuando nos quisimos dar cuenta, éramos 11 personas las que estábamos dentro del hotspot, pero el poco espacio no nos sacó de allí. Federico y Josep Maria nos deleitaron con su concierto a cappella, interpretando las canciones que bailaban en los guateques cuando eran jóvenes, más jóvenes aún. El punto fuerte de la actuación llegó cuando Federico cantó la famosa “Zarzaurora”, con el fin de que el cielo se despejase y podamos ver las auroras boreales. Aunque no obtuvimos buenos resultados, tampoco nos importó, porque estábamos todos unidos. Era mágico como los alumnos de la Ruta de las Estrellas habíamos congeniado con los docentes, y lo vimos reflejado en ese momento.