Desarrollo de las habilidades personales y emprendedoras a través de la ciencia y la astronomía

 

Diario 2014Investigadores del emprendimiento

En esta sección los/las jóvenes explicarán su día a día en la expedición y sus progresos en el aprendizaje de habilidades emprendedoras y personales.

El Cencerro

 

El cencerro es uno de mis juegos favoritos, porque podemos estar todo el día pendiente de él. Las instrucciones son muy simples. Al principio del día comienza el juego. Partiendo de una pregunta, las condiciones pueden ser muy diversas como: “no se puede contestar NO”, “no se puede contestar SI”, “debes decir el nombre del que te pregunta cuando contestes”… Cuando se incumple la condición fijada al principio del día, la persona que tiene el cencerro se lo pasa a aquella que ha caído en la trampa, que intenta hacer caer a otra persona. Al final del día, la persona que tiene el cencerro pierde, por lo que es obligado a cumplir la prueba que se impone por el resto. 

Ayundante de Cámara.

<<¿Quién quiere ser el ayudante de José Luis?>> Preguntó Isabel justo antes de llegar a Géiser.  Primero se ofreció Miguel, pero logré convencerle y aquí estoy ahora, tratando de hacerle la vida más fácil a nuestro fotógrafo. Desde fuera parece que solo cargo con las cosas e intento que los turistas no entren en el plano; pero a mí me parece mucho más que eso. De hecho, en los viajes familiares soy yo la que se encarga de todas las fotografías, y mientras los demás pasean y admiran el paisaje, yo trato de encontrar el mejor punto y el mejor encuadre. ¿Y me estoy perdiendo la vista, me estoy perdiendo la oportunidad de admirar por completo las maravillas que vemos? Pues no. Nada de eso. Cada uno tiene una forma distinta de contemplar el mundo, y para mí, estar detrás de un objetivo es una forma fantástica de conseguirlo. Buscar los detalles, los puntos curiosos, los mejores colores, las luces cambiantes… ¡son tantas cosas!

Caratas Gullfoss

Mientras bajábamos las escaleras no éramos conscientes de lo que íbamos a presenciar. Las cataratas Gullfoss son un paraíso para nuestros ojos, un placer para nuestros sentidos. Este maravilloso paisaje hace cuestionarse la existencia de un ente perfecto y poderoso, capaz de crear belleza y manifestar su divinidad. ¡Esto es obra de Dios! –decía alguien por ahí. La verdad es que ese lugar era perfecto. La naturaleza se respiraba, la vida se sentía y todo allí parecía ser inmejorable.

Islandia tiene paisajes fantásticos, pero nunca habría imaginado que una cascada podría ser tan impresionante. El agua alterada y el entorno tranquilo, nada mejor para disfrutar de un momento de relajación y diversión. Decenas de fotos con la gente de la expedición, que dentro de unos cuantos años recordaremos con una sonrisa en la cara, por haber estado en un lugar tan extraordinario con personas tan extraordinarias.

Géisers

Después de un día en la granja, esta mañana hemos cogido el coche dirección a Geysir, el pueblo islandés que da nombre al fenómeno geiser. 

El mayor, el "Gran Geiser", dejó de manar agua hace ya años debido al arrojamiento de diversos productos para intentar que la salida del agua fuera más espectacular. A pesar de esta pérdida, hay otro a poca distancia que expulsa agua caliente a gran potencia aproximadamente cada 5 minutos a una altura de unos 20 metros.  Se llama Strokkur y es el que nosotros hemos visto, el que aparece en la fotografía. Ver como después de cada expulsión el agua volvía a entrar, en poco empezaba de nuevo a hacer burbujas y volvía a salir  a presión ha sido único. La prueba es que, igual que el resto de la gente, lo hemos observado una y otra vez durante un buen rato sin cansarnos de hacerlo. Con una fuerza y periodicidad imprevisibles, los geiser nos han cautivado absolutamente a todos.