Desarrollo de las habilidades personales y emprendedoras a través de la ciencia y la astronomía

 

La llegada a Groenlandia

Con mucha pena, pues los paisajes Islandeses son espectaculares, nos ponemos rumbo a nuestro nuevo destino Groenlandia.

El aterrizaje era complicado porque Nasarsuaq es un aeropuerto que procede de una antigua base militar de la Segunda Guerra Mundial. En concreto el nombre de dicha isntalación es conocida como Bluie West One. Como decíamos, es un aeropuerto construido en una morrena que sirvió como enlace con la rua de transbordadores militares del Atlántico Norte, albergando una población máxima de unos 4.000 militares estadounidenses. Se calcula que unos 10.000 aviones aterrizaron en la base en ruta hacia los frentes en África del Norte y Europa.

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El avión era más pequeño de lo normal, podíamos ver la hélice por la ventanilla, ya que la pista de aterrizaje es más pequeña.

Cuando llegamos a Groenlandia fue un alivio. Veníamos de los cielos nublados de Islandia, y al salir del avión vimos un cielo completamente azul, soleado, ni siquiera hacía falta llevar mucho abrigo.

Nos habían pintado Groenlandia de una forma mucho más “salvaje”, pero fue diferente a lo que esperaba; incluso el aeropuerto era muy decente. El paisaje con los glaciares era espectacular.

Fuimos andando hasta llegar a un embarcadero, donde subimos a la Zodiac. Subimos el equipaje y pusimos rumbo al otro lado de la bahía. En el trayecto podíamos ver los glaciares a nuestro alrededor. Incluso vimos uno girarse una vez llegamos.