Desarrollo de las habilidades personales y emprendedoras a través de la ciencia y la astronomía

 

Aurora, Aurora, Aaaaaauuuuroooooooaaaaaaaa

En nuestra primera noche en Groenlandia hubo previsión de auroras boreales, y según iba pasando la tarde pudimos comprobar comprobar cómo se iba despejando el cielo.

Aproximadamente a las 11:35, todos estábamos ya preparados y divididos por grupos y estableciendo comunicación mediante walkie-talkie, pero no fue hasta las doce pasadas cuando el equipo situado a casi un kilómetro de nosotros comenzó a percibir cierta actividad hacia el este (aún así desde el punto en el que estaba situado nuestro equipo no se apreciaba nada) Realmente, esa noche no parecía que fuera a dar mucho de sí, así que aproveché ese momento de inactividad para acompañar a un cámara de la expedición a la zona donde estaba el otro grupo, con el fin de conseguir algo de material fotográfico.

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Ya estábamos llegando a donde estaban los otros cuando de improviso, empezaron a definirse luces y estructuras hacia el noroeste. La aurora continuó su proceso, y en un tiempo relativamente corto ya estábamos apreciando una aurora boreal de dos arcos.

Apenas estuvimos ahí lo suficiente para grabar algunos vídeo de la reacción del resto de la expedición puesto que tuvimos que volver al “campamento base”. Durante todo el camino de vuelta disfrutamos de los movimientos ondulantes de las auroras, cómo aumentaban su actividad, se iban expandiendo y creando nuevas estructuras. En ése momento me di cuenta de que realmente todo el esfuerzo anterior para llegar aquí había valido la pena,

Ya en nuestro campamento base el humor en general había mejorado considerablemente; la risa fácil que aparece cuando las cosas salen bien. El resto de noche simplemente fue un espectáculo, las auroras terminaron por ocupar casi todo el cielo con un brillo y movimiento increíble. Incluso cuando pensado que ya habían acabado, aún quedan arcos por manifestarse. Definitivamente, fue una muy buena noche.